El míster ha conseguido devolver la alegría en a un club que ha sufrido dos descenso consecutivos, siendo uno de ellos administrativo.
La situación del Dénia no ha sido muy agradable en los últimos años, y es que los alicantinos han visto como en dos temporadas han pasado de disputar la Segunda División B y conseguir la salvación, a estar inmersos en Regional Preferente.
El objetivo del equipo este año era a priori ambicioso, pero sobre todo por el nombre del club, ya que el presupuesto que barajan es irrisorio respecto a las temporadas anteriores. La llegada de Jesús Moratal le ha dado la tranquilidad a un club que buscaba precisamente eso, consolidarse en la categoría e intentar disputar la promoción para retornar a Tercera División.
De momento los números están saliendo, siendo un equipo muy regular, aunque el único pero es el tema de fichajes, ya que tienen una plantilla corta.
Los seis partidos que restan serán finales para el equipo, siendo la primera este fin de semana en el Cuatre Camins de Canals, ante un equipo que llega lanzado en busca de los play-off. A partir de entonces se podrá llegar a conclusiones importantes de cara al futuro inmediato del equipo.

Fuente: El Camp de Futbol