La sexta jornada de liga tuvo como anticipo a la jornada dominical el duelo que el sábado jugaron en la Ciudad Deportiva “Camilo Cano” de La Nucia, el equipo local y el CD Dénia. Un choque que acabó con un justo empate a uno, después de un partido que pasó por diferente fases de juego.
De salida mejor el equipo local que metió al Dénia atrás y que impidió que el equipo de Perles pudiese salir con cierto peligro sobre el marco contrario. Los dianenses bien colocados sobre el terreno de juego se encontraron cómodos ya que también a los locales les costó crear peligro en el área visitante.
Con el paso de los minutos, el Dénia consiguió arrebatarle el balón al equipo de la Marina Baixa y tuvo varias llegadas al área local. En una de ellas, ni Panucci, ni Renzó acertaron en el último instante para batir al meta local. Acabó una primera parte muy igualada donde el inicio correspondió con el mejor juego local pero tras la media hora, el Dénia mejoró considerablemente y fue quien controló más la pelota.
En la segunda mitad, en su arranque, el técnico dianense, dio entrada a Palacios y a Ramis, dejando en la caseta a Seguí y a Renzo. El conjunto de La Nucia comenzó con fuerza pero se encontró con un balón largó que puso en juego Ferrán, hacía una banda, Panucci controló muy bien y se fue de su par para poner un balón al punto de penalty, donde Ramis completamente solo remató al fondo de las mallas.
A partir de aquí, La Nucía se lanzó al ataque con la entrada de Michael al campo. En el minuto 69 Gus lanzó un golpe franco lateral, que fue rematado de cabeza por Víctor el balón tras golpear en el suelo entró en la portería de Maxi.
El Dénia respondió bien a ese tanto y el partido fue un ir y venir de área a área, en uno de esos balones largos, el meta local midió mal su salida y dejó el balón a los píes de Panucci que con toda la portería vacía estrelló su remate en el palo. Los locales empujaron mucho en la recta final del partido y eso obligó a la defensa dianense a tener que multiplicarse. Al final el empate a uno se puede considerar como un resultado justo.

Crònica de Javier Zamora