Momento del encuentro

El Ontinyent, siempre superior, dispuso de las mejores ocasiones del encuentro

Dénia y Ontinyent se complicaron la vida. Los de La Marina ya ven por el retrovisor el play-off de descenso a la Tercera División, y los otros siembran de dudas el sueño del ascenso y de la Copa. Al final, reparto de puntos entre dos equipos que no ofrecieron un buen fútbol. Los amarillos comenzaron bien, dominando a su rival, e incluso pudieron adelantarse en el marcador en la primera acción cuando Mesa remató de cabeza ante un Rangel excesivamente adelantado. El portero visitante retrocedió y tocó con la punta de los dedos en última instancia, enviando el balón a córner.

Los de La Marina se mostraban ambiciosos, sabedores de la victoria del Terrassa y el empate del Mestalla, lo que convertía en vital la victoria ante el Ontinyent.

Un balón en profundidad permitió a Mesa ganar en velocidad a su marcador Alberto, quien le derribó justo antes de pisar el interior del área. El banquillo y la grada pidieron la tarjeta roja, pero el colegiado sólo mostró cartulina amarilla al defensor.

El golpe franco desató la euforia. Merino ejecutó la falta de forma magistral, colocando el balón en la escuadra de la portería de Rangel. A partir de ese momento, el Ontinyent abrió sus líneas y pasó a controlar el centro del campo. Montava y Manrique se bastaron para pasar una y otra vez la barrera defensiva local.

En el minuto 22, una falta lateral botada por Montava no fue blocada por Iván Vidal y Alberto se aprovechó del rechace del guardameta del Dénia para batirle. Este gol hizo mucho daño a los amarillos, desconcertados en la zona ancha.

El Ontinyent tuvo una mayor posesión de balón y poco antes del descanso, Álex lanzó un disparo lejano pero colocado que obligó a Iván Vidal a meter una providencial mano a la escuadra.

En la reanudación, el cuadro de la Vall tuvo el control del esférico, máxime tras la expulsión de Garrido. La ocasión más clara llegó a diez minutos del final cuando Fernando empalmó de volea en el área pequeña pero el balón salió por encima del larguero. El Dénia acabó encerrado en su propia parcela y dando por válido un punto que de poco le sirve.

Fuente: Las Provincias

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