La cara amable del Doctor Jekyll se vio de nuevo en Los Arcos con el tercer triunfo consecutivo del Orihuela, que suma dieciséis de los dieciocho último puntos en juego. El equipo escorpión ha sabido administrar el antídoto del revulsivo de Tevenet y suma ya números que le darían una de las cuatro plazas de promoción de ascenso si la Liga hubiera empezado en el 2009. No obstante, desde la dirección del club no se desmerece esta racha y se piensa en superar al Osasuna B en su campo para, primero, ocupar la séptima plaza que dé opción a estar en la Copa del Rey.

El Dénia vino con la intención de empatar, o al menos de no recibir ningún gol en la puerta de Vidal. Los dianenses llegaron acompañados de una decena de aficionados que no pudieron más que asimilar una derrota pese a terminar el partido con un jugador más.

El encuentro comenzó con una gran agresividad del nuevo técnico Santosjuanes. El Orihuela se diluía en la zona ancha y los creadores de juego no acertaban en sus pases al área. Fue entonces cuando Memo realizó un cambio de juego de más de 30 metros a la banda derecha que Futre absorbió como una esponja. El canario sentó el esférico, recortó hacia dentro y puso el balón en bandeja para que Villa rematara desde la segunda línea.

Los amarillos volvían a conseguir un marcador a favor en los primeros compases. La dinámica del equipo ramplón en casa que pasaba muchos nervios en el primer cuarto de hora se ha despejado totalmente. El vulgar hombre de casa ha dado paso a Míster Hyde, que sale a resolver desde el inicio. Como muestra, el técnico local volvió a sacar a dos delanteros, la tranquilidad de la permanencia asegurada se hacía notar.

Así fue que los jugadores de Tevenet se relajaron y dejaron la pelota al rival. Sin embargo, los visitantes no penetraban en la zona de tres cuartos oriolana. Y eso lo acabaron pagando caro porque se fueron de vacío.

Fuente: Las Provincias

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